Rejas de vanidad
Rejas de vanidad,
se tienen en el ejemplo del tiempo
en un tic tac sin aliento,
se desnuda enfilándose
en su camino abierto
de serenidad.
se tienen en el ejemplo del tiempo
en un tic tac sin aliento,
se desnuda enfilándose
en su camino abierto
de serenidad.
¡Cuánta belleza posee
su silencio,!
¡cuánto dolor atesora
su seno,!
¡cuánta delicia hay en sus labios.!
su silencio,!
¡cuánto dolor atesora
su seno,!
¡cuánta delicia hay en sus labios.!
Es de ese pudor que he de probar,
vanidosamente arrastrándome
hasta sus pies,
viéndole siempre en la misma
marca de agua
de aquel péndulo sin tiempo.
vanidosamente arrastrándome
hasta sus pies,
viéndole siempre en la misma
marca de agua
de aquel péndulo sin tiempo.
De donde el ego,
no escapa ni apedreadas,
ni la vanidad encaja
en sus veladas.
no escapa ni apedreadas,
ni la vanidad encaja
en sus veladas.
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