
Lo que a veces hace el amor...
Acaricié cada mar de mi cuerpo,
buscando el comienzo
del algún manantial ingenuo
y dócil de aguas cálidas…
buscando el comienzo
del algún manantial ingenuo
y dócil de aguas cálidas…
Sin embargo noté,
que ahí estabas tú,
seduciendo mi pensamiento.
que ahí estabas tú,
seduciendo mi pensamiento.
Te sentí enaltecer
las montañas más altas
que velaban mis brazos.
buscando llevarme al cielo.
las montañas más altas
que velaban mis brazos.
buscando llevarme al cielo.
Con nuestros ojos apagamos
la luz del día y la convertimos,
en una noche de pasiones cedidas.
la luz del día y la convertimos,
en una noche de pasiones cedidas.
En donde en su desierto,
nuestros cuerpos culposos,
buscaban calor
bajo la luna escondida,
sintiendo celos
de cada caricia que florecía,
en nuestro íntimo deseo.
nuestros cuerpos culposos,
buscaban calor
bajo la luna escondida,
sintiendo celos
de cada caricia que florecía,
en nuestro íntimo deseo.
Allanándonos justamente ahí,
en nuestra naturaleza,
obsequiándonos el alma,
con el roce de un gemido
y el silencio de un te quiero.
en nuestra naturaleza,
obsequiándonos el alma,
con el roce de un gemido
y el silencio de un te quiero.
Donde una vez más,
el corazón se entregó entero
y lleno de amor tenue,
que se da con el costo
que delibera.
el corazón se entregó entero
y lleno de amor tenue,
que se da con el costo
que delibera.
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