jueves, 1 de octubre de 2009

Bebe...


Bebe...


Bebe de mi paz
en mis manos secas,
para caminar,
bebe de mi mirada malgastada
para divagar.

Bebe del camino

que ha nacido,
para auxiliar tus latidos.
Bebe del aire de cada árbol
para seguir en pie
y espera verlo quejarse
al amanecer.

Bebe de mi destino,

para saborear
cómo serán tus días
y cuéntame al volver
si pudiste alcanzar la paz
en su desbarro.

Bébeme,

como si fuera la humedad,
que sofocará tu pasión
y cuando me tantees
dime si encontraste
lo que demandabas acariciar.

Bébeme en un instante
que mis labios te regalarán
un poco de esperanza,
solo con ver al tiempo
naufragar sin parar.

No hay comentarios:

 

Designed by Simply Fabulous Blogger Templates