
ARPÍA
Luego de que la oveja huyó,
la arpía generosa retornó,
de donde jamás debió partir,
tan inconfesable y inteligente
como siempre,
después de ser tan sarcástica
inconsecuentemente…
Buscas flores en un jardín ajeno,
que jamás te correspondió
y aún así sigues buscando en ese camino,
buscando un poco de altruismo.
Hueles a necesidad,
arrastrándote en la lianas,
sin poder entender
que eso aún es impropio.
Sacas tus uñas,
pensado que él volverá a tu cielo,
sabiendo aún que él nos es tu dueño,
sacas tu sonrisa de hiena,
como instruías a desairarte
siempre de un cierto
y luego denigras tu lema,
como valiente en tu faena…
Arpía…
aún no unjas tu encanto,
que yo estoy de por medio
y si no estoy aquí,
estaré celebrando tu llanto.
para decirte vete al diablo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario