Del mar donde vengo.
Del mar donde vengo
nace la cúpula de mi cuerpo,
son las pupilas del sol
y la piel de la luna,
me desintegro
en los laureles de la vida,
en un puerto de aventura fugaz…
Del mar donde vengo,
me vuelvo unánime
en silencio,
para acariciar
las flores de mi cuerpo…
Del mar donde vengo
no hay agua dulce
ni salada que me seduzcan,
iracunda me entrego
al rígido perfume del sentimiento.
Del mar donde vengo,
las olas siempre me embelesan,
las horas me adulan,
las noches me anhelan
y mi alma es un áncora desnuda
al descubierto del amor eterno.
Del mar donde vengo
soy la sirena de mis noches,
la musa del amor
y la caricia del tiempo.
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