Dadle al cuerpo agua
para atiborrar su ocio,
dadle tu saliva al tiempo
para memorar cada segundo,
dadle lo que pida,
sin morir en el verso...
Adopta tus temores,
deja el frío espacio
en tus letras de carbón,
dejadle al infortunado,
disfrute el efecto,
no avasalles tus deseos...
Alcánzalos, luchá por ellos.
Alzaros que no sois ciego,
dadle al cuerpo cuantía,
dadle cuanto pueda,
escuchadle que con el tequila en la mano,
él querrá desahogarse...
Dadle lo que pida
que su vida seguirá igual
que al levantarse,
dádselo que su camino seguirá…
Dadle sensatez al día,
dadle ese capricho
que le oprime el dolor,
tan solo
dadle
lo que el necio pida.
Dadle a la pena,
un poco de calor
al cuerpo,
para morir de sed,
por dentro.

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