
El silencio de una rosa...
Era esotérico su germinar
en la contingencia de la vida,
ella tenía esencia propia,
pero no camino a elegir
entre los rosales de la melancolía.
en la contingencia de la vida,
ella tenía esencia propia,
pero no camino a elegir
entre los rosales de la melancolía.
Su tenue suavidad era férrea
y su virgen habitad
era irreemplazable.
Fingía como quinceañera,
viendo inviernos pasar a su lado,
y nacer primaveras en su ocaso.
y su virgen habitad
era irreemplazable.
Fingía como quinceañera,
viendo inviernos pasar a su lado,
y nacer primaveras en su ocaso.
Ella moría sin ser discrepada,
era un rosa fingida,
destinada a morir por la vida
que la tenia cautiva de su existir.
era un rosa fingida,
destinada a morir por la vida
que la tenia cautiva de su existir.
G.M.G.M
© Derechos reservados.
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