
Alma mía
No adormezcas aun
si es de día,
no dejes que la noche
sea tu única amiga,
Déjame acompañarte
aunque sea en afonía,
pero alma mía
no niegues mi albedrío
en ti.
Busca abrigo en mis brazos
y desnuda tu espíritu
frente al mío.
No acopies tus labios salvajes
en mi piel,
porque todavía no te dado
alas para volar sobre de ella.
No digas que tienes dueña
ya que tú me perteneces,
aunque no lo quieras
tu alma es mía…
Tu vida es mi senda,
pero sobre todo tu amor
y jamás tendrá una evasiva
a éste corazón necio y celoso.
G.M.G.M
© Derechos reservados.
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