Café frío.
Hoy desperté con la sensación,
de que te había perdido,
que en tus sueños ya no soy aquella
que decías amar,
que en tu corazón
ya no hay morada para mí
y que en tu cuerpo
ya no hay pasión.
Desperté pensando,
que el paraíso está perdido.
que los años son un aburrimiento
y que sólo por ellos
aún hay murmullo.
Desperté con lágrimas
en la almohada,
con el cuerpo plantado
entre las sábanas
y cansada de ser sólo admirada,
me canse de tener paciencia
y me tome un café frío…
Ese que me hizo concebir
que ya nada vale,
que todo está disoluto
y sólo quedaré
esperando tu despedida.
Que por otro café
me cambiaste por otra,
por otra esencia
no siento tus caricias,
por otra piel
cambiaste mis años,
para sentirte ferviente
a lo que siempre quieres tener.
Y me tome el café frío,
conscientemente
viendo pasar mi vida,
a punto del engaño
en las puertas de mi abandono.
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